domingo, 8 de julio de 2007

SuEñO dEsPiErTa Y cOnOzCo Un MuNdO rArO qUe SóLo Yo EnTiEnDo.


Me quedé con una pregunta en la cabeza, la pregunta que constantemente me hacen algunas personas cercanas a mí y que normalmente sólo respondo con un "porque así soy". Esa pregunta se convierte en muchas: "Mary, me escuchas?, de verdad me estás poniendo atención?, qué ves?, estás drogada? regresa!!", pero al final se reduce a una, ¿Por qué de pronto estás cómo ausente y te quedas cómo ida?


La respuesta es simple, porque en realidad sí estoy ausente e ida. No, no me drogo, aunque a veces parezca lo contrario, mi estado de ánimo es así por naturaleza. Sí, escucho, aunque no atiendo al 100%, pero tengo la capacidad de captar lo más importante de la conversación, al menos el 80% de las veces. Y pues, qué miro, ni yo misma lo sé, de pronto me quedo detenida viendo a alguien, aunque la mayor parte del tiempo busco un lugar donde proyectar las imágenes en mi cabeza.


No, tampoco estoy loca, bueno sí, pero no enferma, no me escapé de ningún psiquiátrico jeje. Si de pronto me escapo de este mundo es porque allá, lejos, las cosas son más divertidas y se ven mejor. No evado mi realidad, justamente el estar tan consciente de ella me hace buscar otra manera de vivirla, aferrándome a mis sueños y a las cosas en las que creo.


Todos deberíamos hacer lo mismo, seguir soñando, creer, buscar, transformar, luchar, encontrar una razón para ser; encontrarle un tajo de sentido a esta existencia es lo que nos hace falta para vivir mejor. Si nos quedamos sólo con lo malo y nos clavamos en los problemas que hay en nuestro mundo, lamentándonos y quejándonos, jamás vamos a lograr nada; es mejor buscar una solución y a través de la locura es la mejor manera.


También me gusta soñar, porque puedo vivir realidades alternas, puedo cambiar el rumbo de un momento, imaginar cómo serían las cosas con diferentes soluciones y así poder elegir la mejor, la que más me conviene según mi instinto. Además cuando vuelo fuera del tiempo, puedo crear historias, historias que no existen, que a nadie se le han ocurrido y que tal vez nunca se escribirán; historias con protagonistas reales y otros que aún no conozco, pero que sé que apareceran.


Desde siempre me ha gustado escribir, crear, pisar escenarios que nadie imagina y es justamente ese mundo raro que hay en mi mente el que me permite encontrar todo lo que necesito para seguir mis pasiones. En mi cabeza hay tantas cosas, es como un enorme laberinto en el que si alguien entra una de dos: o se queda fascinado por haber encontrado al menos algo maravilloso, o se siente perdido y prefiere salir lo más rápido posible de un lugar del que sólo yo conozco la salida, y aún así a veces me pierdo.


Debo de aceptar que también suelo viajar a ese lugar cuando quiero olvidar, o cuando busco evitar algo que me lastima, pero esas ocasiones son mínimas y siempre terminan ayudándome a pensar mejor.


La verdad, me encanta ser lo que soy, me gusta buscar mi lugar sin importar dónde se encuentre; me gusta ser quien soy, porque no sigo los esquemas y he aprendido a no cumplir ninguna expectativa que no sea la mía. Disfruto lo que he construido, y aunque esté hecho de aire, es más sólido que una pared de ladrillos, porque está compuesto de mis sueños, ilusiones, deseos, pero sobre todo de mi fé en todos aquellos que me evitan ver.

No hay comentarios: